Tres existencias clandestinas, sumidas en el exilio de la oscuridad y de la naturaleza salvaje, acechan desde el silencio del monte lo que un día fueron sus casas, sus mujeres y su vida. el miedo es la única compañía que no abandona a los fugitivos, un miedo que incita a compartir ese estado de tensión permanente que hace esperar y temer que el sonido de la bala enemiga rompa por fin la angustia...
